El Consejo Directivo del Centro Científico Tecnológico (CCT) CONICET Santa Fe, en representación de las Direcciones de sus Unidades Ejecutoras, de su personal de investigación, técnico, de apoyo y de gestión, expresa su más enérgico rechazo ante la reciente ola de despidos perpetrada en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), así como ante el evidente proceso de vaciamiento y desmantelamiento que amenaza de muerte el plan nuclear y el desarrollo tecnológico soberano de nuestro país.
El sector nuclear argentino constituye una insignia histórica de orgullo nacional y autonomía industrial, reconocida con absoluto prestigio a nivel internacional. Proyectos estratégicos de vanguardia global, como el reactor modular de baja potencia CAREM, el reactor de investigación RA-10 y la producción nacional autónoma de radioisótopos fundamentales para la medicina y la salud pública, no son meras líneas de gasto en un balance contable: representan el esfuerzo acumulado de generaciones de profesionales que sitúan a la Argentina en un selecto y reducido grupo de naciones con autonomía en esta materia.
La decisión de rescindir contratos en áreas científicas críticas del sector, sumada a la asfixia presupuestaria que paraliza las obras civiles e industriales conexas y a la licuación de salarios que empuja a la renuncia forzada de profesionales altamente calificados hacia el exterior, configura un daño irreparable al patrimonio científico del Estado. Desmantelar la CNEA no implica un ordenamiento de los recursos públicos; es, por el contrario, una renuncia deliberada al desarrollo energético, económico y tecnológico independiente de nuestra Nación.
El desmantelamiento de un proyecto nuclear estratégico no se revierte con una nueva asignación presupuestaria futura; la dispersión de los equipos científicos y el abandono de los desarrollos tecnológicos críticos destruyen en meses lo que al país le costó más de siete décadas construir.
Asimismo, manifestamos nuestro más profundo y categórico repudio a la violenta represión ejercida por la Gendarmería Nacional y el personal de seguridad contra los trabajadores de la CNEA que se manifestaban pacíficamente en defensa de sus puestos de trabajo y del patrimonio nacional. Consideramos inadmisible e intolerable que la respuesta estatal ante los legítimos reclamos de la comunidad científica y tecnológica sea el uso de la fuerza física y la criminalización de la protesta. Quienes custodian la soberanía del país no pueden ser tratados como un enemigo interno por el solo hecho de defender la ciencia pública.
Este Consejo Directivo se solidariza plenamente con los profesionales y técnicos despedidos, con quienes sufrieron las agresiones de las fuerzas de seguridad, así como con toda la comunidad científica de la CNEA que resiste en defensa de la ciencia y la tecnología pública. Exigimos la inmediata reincorporación del personal afectado, la continuidad sin restricciones de los proyectos estratégicos del área nuclear y la asignación del presupuesto necesario para garantizar el funcionamiento de una estructura vital para el futuro energético nacional.
Reafirmamos nuestro compromiso de alzar la voz en unidad contra todo intento de precarizar y destruir los pilares del desarrollo de nuestro país. La soberanía científica y tecnológica no se negocia.
Santa Fe, 6 de julio de 2026.
Consejo Directivo
Centro Científico Tecnológico CONICET Santa Fe
República Argentina
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