IAL

“La labor científica es necesariamente colectiva”

Federico Ariel ha sido distinguido recientemente con el Premio Estímulo 2018 que otorga la Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales.  


Federico (primero a la izquierda) junto a sus compañeros de equipo, en el IAL.

 

Federico Ariel ha sido distinguido recientemente con el Premio Estímulo 2018, en el área de Ciencias Biológicas, que otorga la Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (ANCEFN).

Por: Federico Damián Ariel (investigador CONICET en el IAL y docente UNL)

El Premio Estímulo otorgado por la Academia es el reconocimiento a un largo recorrido a través de la educación pública, desde el jardín de tres años hasta mi carrera de grado y doctorado, ambas en la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas de la UNL.

Luego de obtener mi título de Doctor en Ciencias Biológicas en 2010, bajo la dirección de la Dra. Raquel Chan, realicé una estancia posdoctoral de seis años en Francia con el Dr. Martín Crespi, donde me interioricé en el mundo de la Epigenética: aquello que se encuentra por sobre –epi, del latín- la genética, en plantas.

Desde mi regreso a la Argentina en el marco del Programa RAICES de repatriación de científicos, me incorporé como docente en la Facultad en el equipo del Dr. Juan Claus, así como también conformé mi propio grupo de investigación en el Instituto de Agrobiotecnología del Litoral (IAL) como Investigador del CONICET. La labor científica es necesariamente colectiva, y la ocasión de recibir una distinción nos permite compartir el logro con los compañeros del equipo de trabajo, los colegas de nuestra comunidad y agradecer a las Instituciones que nos abrieron las puertas.

En nuestro laboratorio estudiamos cómo se organiza la información genética en tres dimensiones en el núcleo de la célula. En particular, nos interesamos en el rol de los ARNs no codificantes, provenientes de lo que se conoce como la “materia oscura” del genoma. Durante décadas, la comunidad científica asumió que la enigmática región del genoma de los organismos superiores que no codifica ninguna proteína, sería sólo un reservorio de mutaciones potencialmente útiles para la evolución, e incluso se la llegó a denominar “ADN basura”. Sin embargo, el advenimiento de las nuevas tecnologías de secuenciación de ácidos nucleicos en el siglo XXI permitió descubrir que a pesar de no ser traducida en proteínas, la enorme masa de ADN no codificante es igualmente transcripta a ARN, con funciones aún desconocidas. Hoy sabemos que los llamados ARNs no codificantes están involucrados en el desarrollo de plantas y animales, e incluso en enfermedades como el cáncer.

El premio recibido es un incentivo más para seguir adelante en el fascinante mundo de nuestras investigaciones, aunque el panorama de desinversión en Educación, Ciencia y Tecnología es alarmante y desalentador. La situación actual dificulta drásticamente las posibilidades que tenemos para continuar con nuestro trabajo, y nos urge que se revierta. Sin Ciencia, no hay futuro.

ANCEFN

La Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales otorga desde el año 1900 premios a la actividad científica excepcional, denominados «Consagración». Además, desde el año 2006, se otorgan los Premios Estímulo «Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales», para investigadores de hasta 40 años de edad cumplidos en el corriente año, con méritos demostrados y que desarrollan su trabajo científico o tecnológico en el país. La ANCEFN, una de las más antiguas entidades argentinas en su tipo, data del 26 de marzo de 1874, fecha en que se dicta el decreto que determina la constitución y funcionamiento de los cuerpos que formarán la Universidad de Buenos Aires.

www.ancefn.org.ar