Sin ciencia no hay Nación

El CONICET cumple años: el valor estratégico de la ciencia en la construcción de soberanía

El compromiso: el saber como bien público


El 5 de febrero, a 68 años de su creación, en 1958, el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas  se reafirma no solo como un organismo de investigación, sino como pilar fundamental de la soberanía nacional. En un contexto global donde el conocimiento es el activo más valioso, la premisa es clara: sin ciencia no hay nación.

Un legado de excelencia con mirada al futuro

Fundado bajo la presidencia del primer Premio Nobel de Medicina de Latinoamérica, el Dr. Bernardo Houssay, el organismo ha recorrido un camino de crecimiento ininterrumpido. Su calidad no es una percepción subjetiva: en 2022, el Ranking SCImago posicionó al CONICET como la mejor institución científica de Latinoamérica, ubicándolo en el puesto 141 a nivel mundial entre más de 8.000 organismos académicos y gubernamentales.

Como solía decir el propio Dr. Houssay:

"Los países ricos lo son porque dedican dinero a desarrollo científico-tecnológico, y los países pobres lo siguen siendo porque no lo hacen. La ciencia no es cara; lo caro es la ignorancia".

Ciencia Federal: La presencia en todo el territorio

A diferencia de otros modelos centralizados, el CONICET respira federalismo. A través de sus 18 Centros Científico Tecnológicos (CCT) y más de 310 institutos en codependencia con universidades nacionales, el organismo asegura que la ciencia se produzca en y para cada provincia.

Esta red territorial permite que más de 24.000 trabajadores aporten soluciones específicas a las economías regionales y problemáticas locales, desde la Puna hasta la Antártida, entendiendo que el desarrollo nacional solo es posible si es integral y llega a cada rincón del país.

La soberanía se construye con conocimiento

La soberanía moderna no solo se defiende en las fronteras, sino en los laboratorios y centros de desarrollo. El CONICET es la herramienta clave para:

  • Independencia Tecnológica: El desarrollo de semillas resistentes, energías renovables, satélites y fármacos propios reduce la dependencia de importaciones y fortalece la economía argentina.
  • Gestión de Recursos Críticos: A través de investigaciones en áreas estratégicas como el litio, el agua y la biodiversidad, el país asegura una gestión inteligente de sus bienes naturales.
  • Respuesta a Emergencias: Contar con una comunidad científica activa permite reaccionar ante crisis globales con soluciones locales, soberanas y adecuadas a nuestra realidad.

El compromiso: el saber como bien público

Más allá de los reconocimientos académicos, el CONICET democratiza el saber. Con más de 180.000 documentos de acceso libre en su repositorio digital, la institución garantiza que el conocimiento financiado por el Estado vuelva a la sociedad, estimulando nuevas vocaciones y permitiendo que la ciencia sea una herramienta de justicia social.

Hoy, al celebrar un año más de vida, el CONICET no solo mira hacia atrás con orgullo, sino que proyecta el futuro. Porque la historia y el presente lo demuestran: la ciencia es la base de nuestra libertad y, sin ella, no hay nación posible.